Compartiendo sobre la libertad.
En marzo, OM Rusia mando 20 estudiantes rusos en cinco equipos a diferentes rincones de Siberia por 10 días en una experiencia misionera práctica, Un equipo visito aldeas muy pobres en el borde de Rusia con Kazakhstan.
Durante el alcance, el grupo visito un hospital para drogadictos. “El lugar era como una prisión con puertas de metal cerradas para mantener a los pacientes en su lugar,” relato uno de los estudiantes, Azamat. “Había entre ellos tanto voluntarios como quienes fueron enviados por parientes desesperados o por la policía. El personal nos permitió dar un seminario sobre VIH, SIDA y abuso de drogas, después nueve de nosotros compartimos nuestros testimonios y cantamos.”
Azamat compartió sobre el haber sido un drogadicto y haber tomado drogas sintéticas por un año. “Estas drogan dirigen a la muerte rápidamente, pero Dios me liberó de mi adicción, “ dijo el. Más adelante, los estudiantes invitaron a los pacientes a orar con ellos y les comentaron que ellos podrían experimentar la libertad si se acercaban a Dios por ayuda. “Tres de ellos oraron por arrepentimiento,” reporto Azamat. “Una de las enfermeras dijo más adelante que ella había sentido la presencia de Dios en la habitación, y otros salieron llorando.”
Alabe a Dios por estas tres personas arrepentidas. Ore que ellas vengan a un conocimiento de la verdad sobre Cristo y crezcan en su relación con Dios. Ore por estos 20 estudiantes y futuros estudiantes entrenados para misiones por OM Rusia.
Fuente: OM Internacional ©2012 OM Internacional.
Aprende qué significa perdonar
Dios No ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades, ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados. Salmo 103:10
Cuando Mónica llegó a la escuela el lunes a la mañana la maestra les pidió a todos que esperaran en el pasillo. Después de que sonó la campana, dijo:
—Alguien entró a robar a la escuela durante el fin de semana. Me temo que puedan faltarles algunas cosas.
En cuanto la maestra abrió la puerta, Mónica se fue derecho a su pupitre y abrió la tapa. Sus cosas de la escuela estaban todas revueltas, pero no faltaba nada. De pronto se acordó de que la semana pasada había usado su cámara fotográfica para sacar fotos para el anuario escolar. La había escondido en su pupitre. Y ahora no estaba.
Esa cámara fotográfica era indudablemente la posesión más querida de Mónica. No sólo estaba triste. Estaba más enojada que una abeja cuando alguien le toca el panal.
Si alguna vez has sufrido una pérdida como la de Mónica, sabes que es difícil perdonar al que te ha perjudicado. Y es más difícil todavía si no estás completamente seguro de lo que significa perdonar.
Fíjate en estas definiciones. Perdonar significa
• borrar, renunciar a lo que te deben
• dejar de sentir resentimiento
• borrón y cuenta nueva, liberar de una deuda, cancelar un castigo
• renunciar a todas los reclamos que quieres hacerle al que te ha herido y dejar de aferrarte a las consecuencias emocionales de esa herida
Perdonar significa más que mascullar: “Te perdono”. Incluye soltar, dejar de aferrarte a tus heridas. Incluye hacer a un lado toda amargura, renunciar al derecho de desquitarte, no importa lo bien que crees que te sentirías si te desquitaras.
Además, perdonar es una acción. No te deja esperar a que la persona que te hirió diga “Estuve mal, perdóname”. Perdonar significa que tomas el primer paso, igual como Jesús te extendió la mano muriendo por ti en la cruz mientras eras aun pecador (ver Romanos 5:8).
Dios quiere que perdones del mismo modo como él te perdona a ti. No te perdona porque lo merezcas, sino como un regalo gratuito. De la misma manera, tú no perdonas porque la persona que te hirió se haya ganado tu perdón: por ejemplo, cambiando para bien o pidiéndote perdón. ¡Perdonas simplemente porque quieres demostrar la misma misericordia que Jesús te demostró a ti!






